La invisibilidad de los inadaptados

 Sí, siempre he sido una inadaptada. Y no, no siempre me ha gustado serlo. Lo he pasado francamente mal. En la adolescencia, cuando empezó todo esto y me volví rarita. Claro que también fue una de las mejores épocas de mi vida. Creo que mi apariencia nunca juega a mi favor: no soy muy excéntrica y nadie piensa que una chica mona que se ríe por todo puede sentirse tan alejada de la realidad. Es lo que pasa con las apariencias, que engañan. Y quiero aclarar que  por realidad entiendo el mundo en que vivo, el que veo cuando abro los ojos, el que se lleva: es en ese sentido que soy una inadaptada. No me adapto a “este mundo, a esta realidad”.
Antes sufría: la soledad, el sentido de la vida, por qué estamos aquí, esto no puede ser todo, etc etc etc… A mí no me gustaba estar en el meollo de lo social, en ese centro eclipsante cargado de todo. Ahora es distinto, ya no sufro, o sufro muchísimo menos. Es inútil decir que siendo una auténtica inadaptada la vida es fácil, porque no lo es: a veces duele no pertenecer, no estar dentro de la masa, porque si no estás dentro de la masa no existes, se crea una escisión y entras en el mundo de los invisibles. En ese sentido es un poco triste, se crean parcelas. O estás aquí o estás allá. Por otro lado la invisibilidad es un alivio, te hace ser quien eres:  invisible para el resto, visible para ti misma. Visible para poder observarme desnuda, con nitidez, y lo mismo para observar el mundo. Y no lo digo con orgullo, sino como lo que es. Simplemente no sé vivir ahí adentro, es como una discapacidad que tengo: no sé adaptarme.
 
Puede que lo de inadaptada suene algo amargo, como a cuarto oscuro, pero no lo siento así, hay muchas formas de desadaptación y algunas son muy puras, muy lentas, muy excéntricas también; son otras realidades, otras ventanas al mundo. Así que abrí una ventana hace mucho tiempo y desde aquí miro: aquí me siento a salvo. Por eso me pongo muy feliz cuando me encuentro con personas así, medio invisible. ¿Sabes?, no estoy solo yo, somos millones, y sabemos que no hace falta decorar nada. De hecho hay días en en que amo no pertenecer, me siento niña infinita, y esa sensación no puedo describírtela, es muy cálida, es muy de domingo en pijama al otro lado del mundo. Es como encontrar a alguien con quien puedes hablar de todo y de nada.
invisibilidad-soledad-violeta
 
Es una paradoja tremenda, es cierto, porque en realidad me gusta la gente, me gustan las personas, pero mi patrón es este, mi vida está en el amor a mi madre, a mi padre, a mi hermano, a mi familia, a mis amigas y amigos. Para mí la magia está en conocer a gente que te haga pensar, temblar, reír…, en perderte muchísimo, por ahí, a rabiar, y sobre todo… la magia está en los libros, más que en ninguna otra cosa, más que en al arte en general, en los libros, en la poesía, en la literatura, en imaginar otros mundos, en poder crearlos. La literatura me gusta por la ausencia de márgenes, porque amplía. La poesía porque su silencio es más revolucionario que el grito. Siempre he creído que la vida está contenida en un buen libro, eso me ayuda a saber que no soy ni triste ni feliz, sino que soy, y por herencia genética, bastante anárquica.
Así que detesto cualquier tipo de encasillamiento o trámite humano. Desfallezo ante lo establecido. Soy una peliculera. Y, sí, si volviera a nacer volvería a ser la misma porque tengo la certeza de que mi vida es esta, me ha costado mucho llegar a esta conclusión tan simple, pero creo que lo que da sustento a una vida es eso: saber verse desde fuera y equilibrarlo todo. Con el tiempo aprendes que en realidad nadie está adaptado, simplemente hay gente que necesita más lo de fuera y gente que necesita más lo de adentro, pero en el fondo todos somos almas libres en busca de aún no sé qué milagro, que somos felices y tristes, que estamos a salvo y perdidos. Y lo que nos une es eso, que somos, por debajo de estar. Eso es la vida, ¿no? : que una persona descubra no “qué es” sino “que es” y que luego “está”, y  no tiene por qué tener miedo ni pretender ser algo o alguien que no es. La honestidad es lo que permite la esencia, quitarse el polvo o la seda es el primer para no engañarse a unx mismx.

3 Commentarios La invisibilidad de los inadaptados

  1. selene 14th diciembre 2017 at 3:24 pm

    me podrías ayudar en algo?

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      1. selene 10th enero 2018 at 5:22 pm

        Hola, te había mandado un mensaje era solo eso y me gustaría hablar contigo sobre otros temas… Gracias ❤️

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