Abraza tu caos

Escúchame. Te entiendo, sé las veces que has ido por la calle preguntándote quién eres. Sé las veces que te has escondido en tu cuarto porque solo allí te sentías a salvo. Conozco tu caos y déjame decirte que es precioso. Conozco tu caos porque estoy en las mismas y he ido dando tumbos hasta llegar a ser lo que soy. ¿Y sabes qué? No soy nada. Y esa es mi mayor certeza, lo que me hace sonreír cuando voy andando con las manos en los bolsillos y el aire en la cara. Lo que me hace infinitamente humana y contradictoria. Hay personas que nunca abrazan el caos y siempre se mueven en unos parámetros porque se supone que son de x manera o de y. No seas como ellos. No te mates con tanta cordura. No encajes. Y no des explicaciones. Porque cuando más te alejas del mundo y aprendes a abrazar tu propio caos en vez de rechazarlo, comprendes que todo ese caos es tu verdad y con tu verdad puedes hacer cosas maravillosas.

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